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El blog de los sueños y el descanso

sombra

Nuestro cuerpo y nuestra mente necesitan el sueño para repararse y reactivarse tras los esfuerzos realizados durante el día. Además dormir, y en especial el sueño reparador, ayuda a fortalecer nuestra memoria y permite que esta sea más longeva. En el artículo anterior: “El sueño mejora la memoria, demostrado” trata sobre cómo los científicos han descubierto el porqué de la afirmación anterior. Os recomendamos su lectura si queréis conocerlo en detalle.

Después de confirmarse la relación entre sueño y memoria, un estudio reciente, llevado a cabo por la Universidad de Cambridge ha descubierto que además de fortalecer la memoria, el sueño nos ayuda a aprender y retener mejor las palabras nuevas. En definitiva, dormir bien permite mejorar nuestro vocabulario. ¿Quieres saber cómo? Te lo contamos en detalle.

Para poder confirmar el hecho de que el sueño reparador permite ampliar de forma más fácil nuestro vocabulario, los investigadores llevaron a cabo un estudio con unos 57 voluntarios a quienes les realizaron pruebas de aprendizaje de nuevas palabras, muchas de ellas ficticias. Para ello utilizaron una serie de test con el fin de evaluar la capacidad de aprendizaje de los individuos. Los resultados de los mismos desvelaron que los voluntarios recordaban mucho mejor las palabras nuevas después de haber dormido adecuadamente que varias horas después de haberlas escuchado. Además, cabe destacar que los resultados fueron considerablemente mejores cuando se les mostraban las palabras justo antes de la hora de dormir.  

Y, ¿Por qué nos ocurre esto? Matt Davis, uno de los investigadores que llevaron a cabo el estudio al que nos referimos, explica que la razón de obtener los resultados anteriores es el funcionamiento de nuestro cerebro. Es decir, durante el aprendizaje inicial únicamente se activa la zona del hipocampo, que se encarga de la formación nuevos recuerdos. Y, mientras estamos soñando, esos conocimientos pasan a la zona del neocórtex, el que tiene la función de procesar el pensamiento consciente y del lenguaje.

Gracias a los hallazgos de este estudio, los investigadores han podido encontrar nuevas formas de aprendizaje totalmente válidas. Por ejemplo, una buena práctica es leerles cuentos a los más pequeños de la casa justo antes de dormir. Con ello, los niños pueden aprender nuevas palabras y mejorar su vocabulario de forma sencilla y sin casi ser conscientes de ellos. Los estudiantes también pueden beneficiarse de repasar la materia del examen antes de dormir profundamente, asó al día siguiente pueden recordar mejor lo aprendido. Y, por último los adultos también pueden aprovecharse de esta práctica mediante la lectura y/o escuchando la radio justo antes de dormir, pues se ha demostrado que funciona.

Por otro lado, también se han realizado numerosos estudios sobre el sueño y su relación con nuestra memoria. Algunas de las conclusiones que se han extraído de ellos son las siguientes: dormir profundamente ayuda a eliminar los malos recuerdos y a superar los períodos de mayor estrés. Si queréis saber todo sobre ello podéis consultar el siguiente artículo: Dormir ayuda a eliminar los malos recuerdos.

Por último queremos recordaros que lo más importante es cuidar la calidad de nuestro sueño pues, en el caso de que el sueño no sea reparador, no nos es posible beneficiarnos de todas sus ventajas. Así pues, es fundamental mantener una buena higiene del sueño, dormir en el equipo de descanso más adecuado para nosotros mismos y cuidar nuestro dormitorio. Además, para impedir que nada interrumpa nuestro sueño, es recomendable apagar por completo los teléfonos móviles y bloquear el ruido y tanta luz como sea posible. De esta manera podremos obtener todos los beneficios de un sueño reparador.  

Dormir profundamente mejora nuestro vocabulario

Fuente: MuyInteresante.com

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Durante el sueño nos pasan una serie de cosas curiosas: espasmos antes de dormir, movimiento ocular rápido, sueños de todo tipo y, formación de eso que llamamos “legañas”, entre muchas otras cosas. En este artículo nos centraremos en esto último, ¿Sabes por qué se forman? o ¿Qué son exáctamente? Si tienes estas u otras dudas, no te preocupes, nosotros te lo explicamos.

Las legañas o, también llamadas lagañas, gañas o más discretamente “sueño en los ojos”, son  una secreción de moco cristalizado y mezclado con otras sustancias, que aparece en las comisuras de los párpados al despertarse. Pero, ¿Qué sustancias la forman? Según las explicaciones del doctor Ivan Schwab, profesor de oftalmología en la Davis School of Medicine, de la Universidad de California, esta secreción está formada por una gran variedad de sustancias como por ejemplo, células muertas, lágrimas, mucosidad y bacterias, polvo ambiental e incluso grasa propia de los párpados, que se acumula en torno a los párpados cuando los tenemos un rato cerrados.

Durante el día, en condiciones normales, cuando parpadeamos conseguimos eliminar gran parte de estas sustancias mediante la creación de lágrimas y sin ser conscientes de ello. Así pues, obviamente como durante el sueño tenemos los ojos cerrados y no parpadeamos, no podemos eliminarlas de la misma manera. Es por ello que, mientras dormimos, se crean pequeñas cantidades de secreción en las córneas de los ojos. Su formación actúa como si se tratara de un exfoliante que elimina piel muerta y cualquier otro residuo que el cuerpo no necesita. Por otra parte, su función principal es ayudar a mantener los párpados cerrados durante el sueño, para evitar que los ojos se resequen y se dañen.

¿Cómo limpiarlas? A continuación te damos unos consejos para ello:

Según el doctor Schwab, lo más recomendable es usar agua o un paño limpio húmedo y templado, uno para cada ojo, para eliminarlas una vez levantados por la mañana. Los bebés, las personas que suelen usar lentillas o tienen un cuidado insuficiente pueden necesitar algo de ayuda para quitarlas. En este caso un buen método es usar un poco de manzanilla templada para aplicarla al ojo y poder eliminarlas con facilidad.  A su vez, se recomienda no utilizar las manos para deshacerse de ellas. Pero si se hace, es importante procurar que estas estén siempre bien limpias antes y después de tocarlas para evitar infecciones. y, especialmente en el caso de los niños, pues estos son los que suelen tener con mayor frecuencia y en más cantidades. Si en alguna ocasión te percatas de que la cantidad de estas es excesiva e impide incluso que se puedan abrir los ojos, ten en cuenta que puede tratarse de una infección bacteriana. La formación de grandes cantidades de secreción o la presencia de pus en la misma, también puede ser síntoma de que se tiene el ojo excesivamente seco o que se padece conjuntivitis. Si la infección acaba por darle un color algo más amarillento de lo normal o incluso tiene un tono verdoso, es recomendable consultar con el médico especialista para que lo tenga controlado.  

Por otra parte, si la producción de legañas es excesiva y se dá de forma crónica, es probable que en este caso se trate de una irritación por el polvo o una alergia determinada. En este tema, las alergias tienen mucho que ver. Según el doctor Schwab, el ojo produce una cierta mucosidad como reacción a los alérgenos que existen en el aire.

Por otro lado, existe otro caso que se produce especialmente en los bebés: cuando tienen legañas continuamente, no sólo cuando se despiertan después del sueño, sino que también por el día. Si a tu bebé le lloran los ojos constantemente, los tiene enrojecidos y se le nota una hinchazón en los párpados y también entre la nariz y la parte inferior del ojo, debes acudir al médico especialista en cuanto antes. En este caso puede que tenga el lagrimal obstruido o que tenga conjuntivitis, una infección que hay que tratar de inmediato.

Legañas o sueño en los ojos

Fuente: El Huffington post  

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El mundo de los sueños esconde un sinfín de misterios y, a día de hoy, todavía muchos siguen sin resolver. Desde mucho tiempo atrás, los científicos están llevando a cabo una gran cantidad de estudios e investigaciones para tratar de desvelar las incógnitas que esconde el sueño y todo lo que le rodea. ¿Por qué dormimos?, ¿Por qué soñamos?, ¿Qué le ocurre a nuestro cerebro durante el sueño? y muchas otras preguntas más.

Los científicos, a lo largo de todos estos años, han conseguido obtener hallazgos muy importantes para la salud y el bienestar de los durmientes. Uno de los más relevantes ha sido el que confirma que el sueño permite que el cerebro se “limpie”, es decir, que se deshace de la suciedad que acumulamos mientras estamos despiertos durante el transcurso del día. Esta afirmación implica grandes avances en enfermedades graves de salud, especialmente para la gente con demencia y otros desórdenes psicológicos. Pues, el dormir bien tal vez podría hacer más lento el avance del deterioro o daño.

Otros estudios recientes han confirmado que el descanso, especialmente el sueño reparador, ayuda a consolidar y fortalecer la memoria, mediante la creación de nuevas conexiones neuronales. El estudio les permitió demostrar científicamente que cuando se duerme bien, se forma un número significativamente mayor de conexiones neuronales en el cerebro del durmiente. De esta manera, la memoria se refuerza y nos es posible aprender con mayor facilidad.

No obstante, no todo acaba ahí. Como hemos comentado anteriormente, los científicos no cesan en sus investigaciones sobre el sueño con el fin de poder resolver más misterios. Un nuevo estudio realizado por parte de los especialistas de la Universidad de California, en EEUU, han descubierto que el cerebro, durante el sueño, no cesa en sus tareas y se encarga eliminar los malos recuerdos. Según el artículo publicado por la revista Current Biology, mientras soñamos descienden los niveles de norepinefrina, es decir, la química cerebral vinculada al estrés se desactiva. Ello permite que el cerebro sea capaz de eliminar gran parte de los recuerdos dolorosos, desagradables y negativos que tenemos guardados en la memoria.

Para obtener estos resultados, los investigadores usaron la resonancia magnética para investigar por qué soñamos y pudieron encontrar la siguiente explicación: como bien explica Matthew Walker, un neurocientífico de la Universidad de California en Berkeley: "la fase del sueño en la que hay actividad onírica, es decir, la fase REM (movimiento ocular rápido), actúa como terapia que elimina los "bordes afilados" de las experiencias emocionales vividas durante el día". Cabe destacar que esta fase, en condiciones normales, ocupa aproximadamente el 20% del tiempo total del sueño. Y, ¿Cómo nos afecta a los durmientes? La investigación pudo esclarecer que, después de dormir, se produce una reducción significativa en la reacción de la amígdala, la parte del cerebro que se encarga de procesar las emociones. De esta manera, la parte racional puede dominar la respuesta emocional de las personas. Dicho de otra manera, después de dormir, y de disfrutar de un sueño reparador, somos capaces de asimilar mejor las experiencias negativas, reducir su carga emocional e incluso nos sentimos más predispuestos a afrontarlas y superarlas.

Este hallazgo describe una relación directa entre el sueño y el aprendizaje, la memoria y la estabilidad emocional de las personas. Y, nos permite confirmar que aquellos individuos que sufren serios problemas de insomnio u otros trastornos del sueño, que no consiguen completar satisfactoriamente la fase REM del sueño, les resulta mucho más complicado recuperarse psicológicamente de los problemas o etapas de mayor estrés y/o depresión.   

Esta es una de las razones de peso por las que debemos dedicarle todo el tiempo necesario al descanso y no restarle nunca importancia. Como vemos, dormir bien, y sobre todo disfrutar de un sueño reparador noche tras noche, nos permite disfrutar de una mejor memoria, eliminar las emociones negativas y superar los momentos difíciles. Pero además, dormir ayuda a tener una vida más sana y multiplica los beneficios de un estilo de vida más saludable, como podéis leer en el artículo propuesto.

Dormir bien ayuda a eliminar los malos recuerdos

Fuente: MuyInteresante.com

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Seguro que alguna vez has podido ver a un pájaro durmiendo y te has quedado sorprendido. Pues lo cierto es que la forma de dormir de las aves es realmente curiosa. Muchas de ellas suelen dormir de pie en la rama de un árbol sin caerse, otras sobre una pierna y otras incluso mientras están volando. A continuación te explicamos estas y otras curiosidades sobre cómo duermen los pájaros.

Para las aves, dormir de pie sobre una rama del árbol les resulta igual de cómodo y natural que a nosotros dormir en nuestra cama. Además, mantener esta postura les permite camuflarse y salir volando con gran rapidez en caso de que se dé una situación de peligro. Para mantener el equilibrio sobre la rama y dormir seguro, el pájaro únicamente debe doblar las patas. Este sencillo movimiento permite que sus músculos tensen el tendón de los dedos para que así se curven y puedan afianzar sus patas y sus garras alrededor de la rama. De esta manera, les resulta posible mantenerse estable durante el sueño.

Este sistema que disponen las aves les ayuda a dormir plácidamente en las ramas sin riesgo alguno de perder el equilibrio y caer al suelo. Y, una vez se despiertan, el ave puede volver a volar una vez libere el mecanismo de sujeción. En definitiva, se trata de un método muy eficaz que se asemeja al mecanismo similar al de una pinza de las de tender.    

Otros tipos de pájaros, como los flamencos y las cigüeñas también duermen de pie y/o dentro del agua. Sin embargo, suelen hacerlo todavía aún más sorprendente: sobre una única pata. Y, ¿Cómo? Para mantenerse de pie sobre una pata sin que les resulte incómodo utilizan un mecanismo algo diferente al que hemos explicado anteriormente. En este caso, encajan las articulaciones, se quedan bloqueadas y la pata sobre la que se apoyan queda totalmente rígida. Estas aves duermen en esta postura, sobre todo en las épocas de más frío, para regular su temperatura corporal. Es decir, les permite mantenerse más calientes al poder resguardar bajo el plumaje, la pata que les queda libre. Por ello, en verano, es común ver a este tipo de aves durmiendo sobre las dos patas.

Como hemos comentado al principio, hay otras aves que duermen mientras vuelan. Este es el caso de los vencejos o las gaviotas. Durante el vuelo disminuyen las funciones cerebrales al mínimo lo que les permite descansar y no caer.

Por último, destacar una postura aún más curiosa de la forma de dormir de las aves: boca abajo como si fueran un fruto de un árbol. ¿De qué se trata? Este es el caso de los murciélagos.

¿Qué os parece la forma de dormir de los pájaros?

Si te ha parecido interesante, también puedes leer el artículo sobre cómo duermen los peces. Pinchando sobre el enlace anterior. 

Cómo consiguen los pájaros dormir de pie sin caerse

Fuente: casadeldiamant.blogspot.com

Foto: enimal.org

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Todos sabemos lo que son las pesadillas, pues probablemente las hayamos tenido, al menos una vez a lo largo de nuestra vida. Aunque este tipo de sueños son más comunes durante la niñez, el 80% de los adultos tienen pesadillas al menos una vez al año y el 5% cada vez. Las pesadillas nocturnas son sueños que provocan una sensación de terror o miedo, e incluso algunas, nos provocan despertares con sobresaltos a mitad de la noche.

Pero, ¿Por qué tenemos pesadillas? Aunque no se sabe con total certeza cual es la causa que provoca que los durmientes tengan este tipo de sueños, se suelen relacionar con el estrés, preocupaciones, dolores físicos y, curiosamente también con el hecho de tener una mala higiene del sueño e irse a dormir a altas horas de la noche. Sí, la hora a la que nos vayamos a la cama puede aumentar las posibilidades de tener pesadillas nocturnas.

Según un estudio realizado por el científico Yavuz Selvi y sus colegas de la Universidad Yil, en Turquía se ha comprobado que los trasnochadores tienen más pesadillas que los madrugadores. Para obtener estos resultados, los investigadores llevaron a cabo un experimento mediante el cual midieron en una escala del 0 al 4 la cantidad de pesadillas que tenían durante el sueño un grupo de voluntarios. Los durmientes que participaron tenían características distintas: unos eran trasnochadores y los otros madrugadores. Tras el análisis de los sueños de cada uno de los dos grupos se obtuvo que, los durmientes que van a la cama a altas horas de la madrugada tienen una media de 2.10 puntos en la escala del 0 al 4 sobre cantidad de pesadillas nocturnas. Mientras que, los durmientes que se acuestan más temprano y se levantaban antes por las mañanas, obtienen una media de 1.23 puntos en la misma escala. Como podemos ver, la diferencia de cantidad de pesadillas nocturnas entre ambos grupos es bastante significativa. Aunque los científicos no conocen todavía cual es la relación entre el hecho irse a dormir tarde y tener sueños en forma de pesadillas, se cree que podría responder a que los trasnochadores suelen tener un ritmo de vida algo más estresante.

De nuevo el estrés se relaciona con la mala calidad del sueño y el hecho de tener más pesadillas durante la noche. Por ello, aprovechamos para recordaros la vital importancia que tiene el hecho de conseguir una buena higiene del sueño, que prepare el cuerpo y la mente para el sueño y poder dormir placenteramente noche tras noche.

Para finalizar, si tú o algún miembro de tu familia sufre pesadillas nocturnas, os recomendamos que el artículo: ¿Tienes pesadillas? Acabemos con ellas.

Esperamos que estos consejos os sirvan de mucha ayuda y ¡Qué tengáis dulces sueños!.

Los trasnochadores tienen más pesadillas

Fuente: MuyInteresante.com

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