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El blog de los sueños y el descanso

sombra

Los últimos dos meses los más pequeños de la casa se han dedicado a disfrutar de sus vacaciones. La mayoría de ellos con una buena dosis de aire puro, mucha actividad y bastante descontrol en horarios de comidas y de sueño. Pero la realidad y la rutina de los próximos 10 meses está muy cerca.
 
Durante los meses lectivos los padres están condicionados a las rutinas de sus hijos, y viceversa. El estrés, los horarios, las responsabilidades nos obligan a establecer una serie de pautas en nuestro comportamiento que marquen nuestro ritmo de vida, al mismo tiempo que encajan en nuestros esquemas de trabajo.
 
Si eres papá o mamá, te aconsejamos que empieces a modificar la rutina de tus pequeños lo antes posible, pues debe hacerse de forma gradual y muchas veces les cuesta varias semanas para asimilar los cambios. Para ello, te ofrecemos algunos consejos:
 
1. Despertarles temprano. Aunque ello suponga realizar una actividad extra, pues tanto a los adultos como a los niños nos cuesta madrugar después de estar levantándonos a horas más cómodas durante semanas. Al principio sentirás que los pequeños están más cansados, y lo más probable es que les debas permitir una siesta de refuerzo, de como máximo 1 hora al mediodía para retomar energías.
 
2. Reforzar las tareas o deberes que deben haber realizado durante el verano. Aunque durante el verano los niños le han dedicado un tiempo a los estudios, es recomendable establecer unas pautas más serias y más regulares con diferentes tareas, para que la vuelta al cole no les estrese con el cambio radical que experimentan las primeras semanas. Si han terminado todos los deberes que tenían para el verano, puedes comprar un cuadernillo extra de actividades o realizarle tú mismo tareas de repaso similares a las que realizó durante todo el verano. Deben concienciarse de forma gradual de que los últimos meses han sido 80% juegos y diversión + 20% tareas y obligaciones, y ahora se cambian las tornas.
 
3. El horario de comidas es básico para conseguir el ritmo que necesitan, junto con el descanso. Por este motivo, deben comer siempre a una hora no muy tardía tanto al mediodía como durante la cena. Si estos meses han estado desayunando tarde y tranquilamente, hay que empezar a preparles un desayuno más temprano y limitarles el tiempo. De no ser así, con la vuelta al cole muchas veces los niños se quedan sin desayunar durante las primeras semanas porque no les da tiempo o están adormecidos.
 
4. Actividades antes de dormir. Un niño cuanto más juega, más animado está y más actividad desarrolla durante los días siguientes. En los meses de verano, dado que el sol se esconde tarde y no están sometidos a horarios tan estrictos, suelen presentar una mayor ansiedad y actividad antes de ir a la cama. Es recomendable que realicen actividades físicas durante la tarde, en las que quemen energías y se diviertan. Sin embargo, antes de la cena deberemos calmarlos con baños relajantes u otras acciones que ayuden a que el niño se tranquilice y no se lleve a la cama el estrés y la ansiedad.
 
5. La hora de ir a la cama. Junto con todo esto, la hora de dormir debe ser muy respetada, y quizás la tarea que más cueste. Los niños más obedientes irán a dormir cuando papá y mamá lo digan, pero es muy probable que al principio pasen horas despiertos en la cama hasta que consiguen conciliar el sueño, y al día siguiente estarán agotados. Trata de buscar cosas que refuercen la relajación de la que hablábamos en el punto anterior, como música relajante, un cuento muy pausado, o incluso una tila puede ayudarte a que concilien mejor el sueño.
 
Suerte en tu labor de padre. Y no olvides que cuanto antes consigas que ellos reestablezcan su ritmo de vida, antes lo conseguirás tú también.

Rutina para la vuelta al cole

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Sin duda la utilización de los ordenadores, portátiles, la televisión, el Ipad, el teléfono movil y otros medios tecnológicos antes de ir a dormir, pueden complicar el sueño de las personas. Esto fue comprobado por un estudio publicado por la Fundación Nacional del Sueño, en Estados Unidos, quienes realizaron una encuesta donde se mostró que el 43% de la población de entre 13 y 64 años afirmaron que pocas veces pueden dormir bien por la noche durante la semana. Esto sin duda se debe al uso de los medios tecnológicos. 
 
El 95% de la gente encuestada respondieron que utilizan algún aparato electrónico antes de irse a dormir, entre ellos TV, consola de videojuegos, movil, ordenador, etc.
 
El teléfono móvil es hoy en día uno de los principales alteradores del sueño de los jóvenes de entre 13 y 18 años, ya que uno de cada diez de ellos manifestó que alguna vez sus sueños fueron interrumpidos por mensajes de texto, llamadas o correos que les llegaron al móvil.
 
Además, dos de cada tres personas aseguraron que durante la semana no logran dormir lo suficiente como para sentirse bien despiertos y descansados durante el día. Lo ideal es dormir entre 7 y 8 horas, pero diariamente duermen 6 horas o menos.
 
El director de la Fundación Nacional del Sueño, David Cloud indicó que mas allá de que las tecnologías se hayan convertido en algo habitual para la sociedad, deberíamos aprender mas sobre su uso apropiado, para así lograr buenos hábitos de sueño.
 
La mayoría de la población estadounidense decide arreglar su estado de agotamiento y falta de sueño tomando siestas durante la tarde o bebiendo café, técnicas nada recomendables para combatir el insomnio. El promedio de café que toma una persona por día en Estados Unidos es un litro.
 
Sin duda, la somnolencia no solo afecta a la salud, sino que puede ser peligrosa para realizar actividades que requieren atención como conducir, lo cual en el peor de los casos puede provocar graves accidentes. Por ello, es muy importante no restarle importancia a este tema, y dormir bien y las horas suficientes.
 
De las personas encuestadas de entre 19 y 29 años, el 50% afirmó que al menos una vez al mes condujeron con sueño, también un 40% de las personas de entre 30 y 45 años y un 28% de las personas de entre 46 y 64 años.
 
Fuente: El arsenal

La tecnología produce insomnio

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El Jetlag es el “síndrome del cambio de franjas horarias” y se le puede atribuir el síntoma de cansancio provocado por un viaje de varias horas en el que atravesó distintos cambios de horario. En época de vacaciones es muy frecuente entre la gente que decide realizar un viaje de larga distancia.
 
Nuestro “reloj fisiológico” es de 24 horas y reacciona tratando de que se cumplan las reglas con las que cuenta nuestro organismo. El ser humano está preparado para vivir de noche y de día, condicionado por la luz del sol a través de la melanina, traspasa los neurotransmisores. Nuestro reloj fisiológico trabaja las 24 horas y nuestro cuerpo responde a las temperaturas, a los cambios hormonales, alimentación, la tensión entre otros que vienen regidos por los horarios. Una alteración en nuestros horarios, implica una alteración de todos estos factores que dependen de ellos.
 
El conjunto de actividades que realiza nuestro organismo se conoce como “ritmo cicardiano”. Este ritmo se ve afectado producto del cansancio que genera un viaje que atraviesa distintas franjas horarias. Cuando esto sucede, pueden aparecer dolencias físicas. Estos son algunos de sus síntomas:

- Cansancio general

- Complicaciones digestivas

- Confusión en determinados momentos

- Mal humor

- Apatía

 
Además, nuestro reloj corporal actúa de una forma u otra dependiendo de los destinos de nuestros viajes (Este/Oeste). Nuestro cuerpo generalmente se ve menos resentido si se viaja al oeste, ya que la distorsión entre día y noche es menos. Sin embargo, viajar al este supone ir con contra del reloj del organismo, provocando el jetlag.
 
Consejos para prevenir el jetlag
 
Descansar adecuadamente antes de emprender el viaje
No beber alcohol y evitar el café
Hidratarse mucho
Dormir en el viaje
Ingerir alimento varias veces, pero en poca cantidad
Vestir cómodo
Pasear por el avión
Los lentes oscuros para engañar al reloj del cuerpo
 
¿Qué debo tener en cuenta si voy de viaje?
 
Aunque no lo creas, es posible dormir adecuadamente en un avión. Para conseguirlo, te recomendamos que si vas a viajar hacia el oeste, durante las dos noches previas te levantes temprano. Esto puede facilitar la adaptación al nuevo lugar dónde te dirijas. Además, debes tener en cuenta los horarios de la llegada y en base a eso intentar que tus horas de sueño de ese día, sean las que vas a pasar en el avión. También es aconsejable llevar tapones para las orejas y lentes oscuros o antifaz para los ojos, y si es posible, te lleves detrás tu almohada habitual, pues te ayudará a sentirte más cómodo.
 
La nueva franja horaria
 
Recuperarse del Jetlag puede llevar días, o semanas dependiendo de la persona. Te ofrecemos algunos consejos para que te sea más fácil conseguirlo:
 
Exponte al sol para lograr que el reloj de tu cuerpo se reprograme.
Tomar café durante el día para estar despierto y acostarte temprano.
Si logras acostarte temprano, no rompas la rutina, es importante. Mantén una rutina de sueño y respétala.
Trata de relajarte al máximo cuando te vayas a dormir.

Jetlag

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Para combatir los problemas a la hora de descansar es importante contar con una buena pareja que nos acompañe y nos ayude en el proceso del buen dormir. Si te levantas varias veces por las noches o si no puedes dormirte, esto será de gran ayuda.
 
Una investigación que duró ocho años y que incluyó a 360 mujeres demostró que las mujeres que están casadas o que tienen parejas duermen mejor sobe las que no. Este estudio fue realizado por especialistas de la Facultad de Medicina de la Universidad de Pittsburgh
y fue presentado durante la reunión anual de las Sociedades Profesionales del sueño Asociadas, según informó el portal argentino Infobae.
 
Estar acompañados es un motivo para estar más relajados y en paz. El llegar a casa y compartir nuestras cosas del día con alguien por más que esa otra persona no pueda solucionarnos los problemas, es muy importante. Socializar nuestros asuntos con otro ser nos ayuda a tomar otra postura frente a la vida. Debido a esto no es sorpresa que una buena relación relaje y permita mantener un buen descanso ya que nuestra vida y con ella, los problemas, no son lo mismo.
 
Lo que debes tener en cuenta es que no se toma como igual las relaciones ocasionales, ya que no se consigue la estabilidad emocional que se necesita para poder dormir bien. Para descansar felizmente al lado de tu ser querido cotidianamente es importante seguir algunos consejos:
 
No traigas a la mesa durante la cena charlas con asuntos complicados, como pueden ser, problemas económicos, o peleas, disgustos. Debes dejarlos para el día, o para el desayuno. Irse a la cama en paz contempla una noche placentera y para ambos.
 
No permitas que os vayais a la cama disgustados, esta manera de irse a dormir no ayuda a relajarse y puede ocasionar que no descansen bien. Evita, como sugiere el punto anterior, tratar temas pesados, conflictivos antes de conciliar el sueño. La comunicación es esencial para no llegar a ese punto, hablen de manera constructiva y dejen los problemas pesados para ser debatidos por la mañana.
 
Es un buen momento para mimar a tu pareja. Esto también es propicio a la hora de ir a la cama y proporcionar un buen descanso a la pareja. Un beso, una acaricia ayuda a que se logre un sueño placentero durante las noches. La comunicación física es parte de un buen relajo corporal y mental para dormir bien. 

Dormir en pareja para dormir mejor

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Muchas veces el no recordar los sueños tiene que ver con la importancia que se les da. Es una cuestión cultural. En la parte occidental no se le da mucho valor a los sueños y al significado de lo que soñamos. Por eso, es relativo el tema onírico en cada persona.

El sueño es una fase mientras dormimos, que ocurre casi al final de nuestras horas estipuladas para dormir. Esto significa que  cuando estamos terminando con nuestro descanso es cuando estamos soñando y, al levantarnos, con la prisa de las tareas que hay que hacer no solemos ponernos a pensar lo que soñamos.

Si eres una de esas personas a las que les da bastante rabia despertarse y ser consciente de que estabas soñando algo, pero no recordarlo, te facilitamos unos consejos que quizás te ayuden ante esta situación.

En el caso de que desees recordar lo que has soñado, es recomendable detenerse unos instantes y pensar con tranquilidad. En lo posible debes quedarte acostado con el cuerpo relajado y con los ojos cerrados y ahí buscar las imágenes en tu cabeza. Aunque no lo parezca, esto es un ejercicio, que si no lo has hecho nunca puede que tardes unos días en poder conseguir secuencias de imágenes.

Los sueños son representaciones íntimas, de nuestro interior, que se dan a conocer de manera simbólica. La interpretación de los sueños puede darnos pistas de lo que nos sucede en el interior de nuestro ser y conocer lo que nos está pasando.

Una de las cosas que puedes hacer es proponerte recordar los sueños al día siguiente. Dilo en voz alta “Recordaré mis sueños”. Para eso debes tener la mente despejada antes de acostarte.

Establece una rutina de sueño. Vete a dormir a una hora determinada y levántate a una hora acordada a diario. Esto facilita al ejercicio de recordar los sueños.

Mantener un equilibrio en la comida, con el alcohol y tratar de no consumir medicinas ayuda al recuerdo de los sueños. Mantén todo eso alejado a la hora de dormir.

Debes contar con lápiz y papel cerca para poder registrar los sueños en cuanto te despiertes. Es un buen ejercicio anotar todo lo que te acuerdes durante la noche si así lo amerita. No olvides de contar con la iluminación adecuada para poder hacer esa tarea por las noches.

Toma nota por la mañana de lo que soñaste. Charla con tu entorno de de los sueños, debate con amigos e intercambia en la web datos y experiencias.

Como recordar los sueños

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