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Elige el mejor colchón para ti

Los seres humanos pasamos casi un tercio de nuestra vida durmiendo. Algo tan primordial como el descanso no es únicamente un asunto de cantidad, sino también de calidad.
 
Un sueño de ocho horas no resulta para nada reparador si el colchón donde dormimos es muy blando o muy duro. Cuando elijas tu equipo de descanso (almohada, colchón y base), hazlo detenidamente, tomándote el tiempo que sea necesario.
 
Es importante que sepas cual es la adaptabilidad perfecta que debe tener un colchón: su base tiene que ceder sin excesos debajo de las zonas del cuerpo más pesadas (pelvis y hombros), brindando al mismo tiempo un soporte fijo para las partes del cuerpo menos pesadas.
 
Un colchón nuevo colocado sobre un somier viejo suele tener menos vida útil, lo aconsejable es cambiar todo el equipo de descanso. No son pocas las veces en las que una persona adquiere un colchón de calidad y conserva su somier antiguo porque aparentemente está en buen estado, y éste deteriora su nuevo colchón al poco tiempo.
 
La elección de un modelo más o menos firme dependerá de las características físicas del durmiente y de sus preferencias. No obstante, para un descanso saludabe generalmente los expertos recomiendan un colchón de firmeza media (ni muy duro, ni muy blando) y lo bastante mullido y adaptable como para que se adecue a las curvas de tu columna vertebral. Un colchón bueno es aquel en el que se puede reposar toda la columna cuando se está acostado en posición boca arriba.
 
Las dimensiones de tu equipo de descanso, aunque muchas veces se ven limitadas por el espacio de tu dormitorio, condicionan mucho el confort durante el descanso. El grosor o altura del colchón debe ser de al menos 15 centímetros. Su largo, como mínimo 10 centímetros más que la altura de la persona que descansa en él. Y el ancho aconsejado de al menos 80 centímetros en camas individuales y 135 centímetros en camas matrimoniales.
 
Lo más recomendables es, a lo sumo, cambiar el colchón cada 10 años, debido a que pasada esta cantidad de años no puede asegurarse que siga en óptimo estado, tal y como recomienda ASOCAMA. Sin embargo, es importante tener en cuenta los cambios fisiológicos que experimentamos a lo largo de nuestras vidas. Cuando tienes 10 años necesitas un tipo de colchón concreto (con la firmeza adecuada para que tu columna vertebral se desarrolle saludablemente), pero al cumplir los 16 años puede que tu morfología cambie (aumento de peso, nuevas condicones físicas), y por ello puede que ya no te encaje el tipo de colchón que antes iba bien. Igualmente, si sufres un accidente, aumentas o disminuyes de peso, estás embarazada, o sufres algún tipo de lesión muscular o articular, tu propio cuerpo te indicará que es el momento de cambiar tu equipo de descanso, puesto que sentirás que ya no descansas bien.
 
Por otra parte, el mantenimiento del colchón es fundamental para maximizar sus prestaciones y su durabilidad. El colchón debe girarse cada tres meses, de arriba abajo en los modelos que disponen de dos caras de uso, y de pies a cabeza en cualquier tipo de colchón.
 
Si deseas un mayor asesoramiento acerca de la elección de tu colchón, te recomiendo que leas nuestra Guía de Colchones.

Elige el mejor colchon

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